domingo, 30 de agosto de 2009

Recolección

Frío, oscuridad, polvo y muerte, es lo unico que ofrecía el edificio en el que acababan de adentrarse, supongo que es lo normal, penso él, lugubres estancias para lugubres propositos.
Con ese pensamiento dejo pasar a sus dos compañeros, esperando las ordenes del que iba vestido de marrón, el cual se adentró en aquella cuadrada y destartalada estancia, alzó la mano y pronunció los mandatos para los muertos que allí habitaban, entonces los susurros empezaron, palabras violentas, de dolor y asesinato se arremolinaban sobre sus cabezas acompañadas por oleadas de viento helado que recorrían la sala.
Poco a poco las voces subieron su volumen y el viento fué aumentando mientras que se empezaban a observar a los insustanciales causantes del fenomeno, que ante las palabras de mando del nigromante respondieron con ira, saltó por los aires y se estrello contra las diferentes paredes contra las que los espectros le lanzaban, le arañaban y desgarraban la piel pero el nigromante no emitía sonido alguno ante tal dolor.
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De subito el nigromante vestido de marrón se frenó en seco ante loss empujes de los espectros, abro sus negros ojos y pronunció con fuerza:
- Yo soy vuestro señor, el polvo y el frío no pueden dañar al señor de los muertos.- Las voces aumentaron de volumen y los espectros se hicieron más visibles, como polvo luminiscente con cierta forma humanoide no demasiado definida, en las cuales se abrieron cientos de bocas que respondieron al nigromante:
- La muerte no tiene amo y solo los necios no la temen, así pues te enseñaremos nosotros a temer a la muerte y a llorar a los muertos. ¿Polvo y frío? Poder y odio es lo unico que veras de nosotros, sucumbirás mago, por tu arrogancia y tu estupidez.- Con estas palabras el circulo de espectros rodeo al nigromante, cerrando su cerco y uno de ellos dirigió su mano al pecho del hombre, atravesandolo, buscando causarle la muerte más dolorosa a su disposición.
El chillido ensordecedor de victoria de los espectros al estar consumiendo una vida inundó la habitación.
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Algo ocurría, no eran capaz de comer esa vida, ¿porque? ¿cual es la razón? cientos de voces , cientos de ojos todos mirando y preguntandose, ese mago había agarrrado una de sus manos, notó el contacto, pero ellos no tienen piel y huesos, ellos no tocan. Antes de que pudiese dejar de sorprenderse el nigromante se comenzó a reir, y con un rapido movimiento introdujo su mano en la masa de espectros y notaron el dolor de cuando estaban vivos y sufrieron viendo como aquel hombre les hacía sentir, eso no era posible estaban muertos.
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- Yo soy vuestro señor, el polvo y el frío no pueden dañar al señor de los muertos.-
Y con esas palabras incició el proceso, a traves de su mano que brillaba con destellos blanquecinos similares a la luz de los espectros fué absorbiendolos, uno a uno, los gritos de panico y dolor se convirtieron en ensordecedores y los pocos espectros que aún no habían sido absorbidos intentaban huir de la habitación, solo para acabar tocando las paredes de la estancia en la cual les habían sellado, uno a uno fueron desapareciendo, hasta que con el ultimo los gritos acabaron.
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El hombre que entró en primer lugar aplaudió complacido a su compañero esperando que nunca mueriese antes que su aterrador compañero.


miércoles, 26 de agosto de 2009

Oliendo a cloro

El asfalto sigue ardiendo aún a sol puesto, esperaremos a altas horas para poder pisarlo sin ser absorbido por él. Si, ya estamos en Madrid, es Agosto todavía y el mercurio se dispara, sentimos el cloro en los ojos y bebemos humo, en un instante puedes ver un pajaro ardiendo en llamas.
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Las brisas frescas que tanto escasean me hacen recordar sueños de verdes prados y solitarias cascadas en un lugar de ensueño en el que me perdí no hace mucho.
El sonido de ls coches de fondo a veces me lleva a un lugar con la constante corriente de un río, pero estos son de asfalto en vez de cantos y transporta acero y carne no agua.
Los chorros de la piscina me recuerdan a aquel sonido de agua cayendo que tantas convesaciones a altas horas ha acompañado.
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¡Ah! Curiosos los sentidos, te trasportan a lugares lejanos que al instante se esfuman ante la realidad. Pasearemos por los recuerdos algún día, y habrá sitios de los que no nos querremos ir, pero todo sigue y solo puedes esperar llegar a vivir algo mejor, llegará, de eso habra que asegurarse.
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Me despido entonces melancolico por el momento. Huelga decir que tanto como perdemos el tiempo, también nos perdemos en él.