sábado, 17 de enero de 2009

Relatos nubios

Año 409 Reino de Kush.

Nemor se encontraba ante el muro que partía la ciudad de Meroe en dos, se encontraba en la denominada ciudad real, el lugar donde se asentaba la vieja sangre nubia, tanto nobles como la famila real, así como los invitados de honor. Ese ultimo era su objetivo en esa fría noche sin luna, aprovecho el reducido numero de guardias debido a los problemas con las tribus nomadas que atacaban las regiones circundantes y así pudo llevar su carga a su destino.

Se coló en la residencia de invitados vigilando de no ser visto por guardias y sirvientes se adentró en una habitación en donde descansaba un hombre. Tenía un profundo sueño aquel egipcio, eso facilitaría el asunto. Se llevó las manos a una cesta de papiro la cual abrió a los pies del hombre. De ella emergieron cual muerte siseante tres cobras que reptaron hacia su victima. En el más excesivo silencio Nemor salió de la habitación dejando a sus amigas encargandose de ese odioso personaje.

Al llegar a la casa que había pertenecido por generaciones a su familia se encontró con otras figuras, los conjurados habían tomado partido, estaban hartos de la postura del rey Arikamaninote ante el problema del norte. A esos altivos egipcios pretendía ayudar, a aquellos que tanto le habían hecho sufrir a su pueblo en los tiempos de sus antepasados. Por eso ellos aunque no apoyaban a los persas querían que sus vecinos sufriesen bajo su yugo. Muerto el emisario egipcio su magestad no recibiría un importante mensaje que era fundamental para que la rebelión tubiese exito.
-Muerte al Norte.-
Ese fue el grito de la camarilla allí reunida.

A la mañana siguiente los rumores invadían la ciudad real, y de palacio entraron noticias y salieron guardias, directos a apresar a Nemor. Alguien le había traicionado de aquello no había duda. Reflexionó sobre quien ganaría con su deshonra mientras le llevaron a palacio. Cuando fué presentado ante la corte se vió claramente, uno de los conspiradores estaba más cerca del monarca ahora, subir en la jerarquía parece suficiente razon para ratas como esas que poseen sangre joven y mestiza.
-Asesinato, traición, muerte.-
Esas fueron las unicas palabras importantes de aquella tarde. Así pues instó a su familia a que dejasen Meroe pues corrían peligro de ser objetivo de los pro-egipcios y de otras ratas que buscasen un nombremás noble para sus descendientes.

Y así los hijos de Nemor nunca volvieron a ser vistos en el reino de Kush.

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