Abrid el porton, llega el verano, id sacando a la primavera que de nuestra hospitalidad se está aprovechando, el mes tiene los días contados.
En tierras de gigantes encontramos a hombres pequeños paseando por sus calles, les quedan grandes los mantos y les miran desde las alturas. Nadie percibe su presencia a no ser que tropiecen con ellos, no se les vé y seguro que de todos modos no les prestarían demasiada atención.Si nosotros somos a los que pisan y no ven ¿habrá a su vez hombre más pequeños a los que como a nosotros no vemos?
Somos la medida de todas las cosas, pero no somos todos iguales, así pues, deberíamos tener una medida variable. Te ves por la calle paseando, ajeno a lo que sabes que está, que te parece inmutable, parte del paisaje, decorado y a veces no es solo eso, puede que hayas dado la misma importancia de decorado a personas que sabes que van a estar, que aunque no te relaciones presupones que estaran, como plantas mal cuidadas acaba la cosa, si no riegas no crece, no evoluciona.
Divagar no sirve para arreglar problemas, sino para prevenir los que te llegarán, o eso creo, actua cuando debas, no te pierdas entre pensamintos infructuosos o se perderá la cosecha, cosas así son las que me dicen habitualmente, pero mi medida es diferente y además soy elastico, en algunas cosas gigante y en otra menudo.
Saludos desplantes, galletas andantes.
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